Niños de Japón (日本の子どもたち)

A propósito de un haiku de Bashō Matsuo (松尾 芭蕉), afirmó Roland Barthes:

“La proximidad entre la foto y el haiku es grande. Por cierto, la foto es plena, está saturda de detalles inevitables, y no el haiku; pero tanto en una como en otro, todo está dado enseguida. El haiku no puede desarrollarse (aumentarse) y la foto tampoco. Tampoco podemos agregar nada a una foto, no podemos continuarla; la mirada puede insistir, repetirse, recomenzar, pero no puede trabajar. Haiku y foto son dos autoridades puras, que no tienen que autorizarse a nada más que a lo siguiente: «Esto ha sido»” (en La preparación de la novela).

Una integrante del Grupo Tadaima –Maricel Cordero– tuvo la grata experiencia de haber capturado las más curiosas y cotidianas imágenes cuando vivió en Japón. Cuando nos las mostró, sus amigos y compañeros inmediatamente la convencimos de que el «ha sido» de esas fotos necesitaba circular y ser observado, como los haiku entre poetas, por otras y nuevas miradas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s